Francia es un país con numerosos monumentos que son joyas arquitectónicas. En esta ocasión hablaremos de uno de los iconos de este país que no es otro que el Palacio de Versalles que de seguro habrán oído hablar. Es un palacio que desde fuera ya nos parece algo sensacional y digno de visitar en persona ya que nos encontramos con una estructura realmente delicada y cuidando todos los detalles. Es una visita casi obligada para el turista que pasa por estas tierras ya que se quedará encantado con su visita.

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Fuera del palacio nos encontramos con unos estupendos y famosos también jardines que sin duda le dan al palacio de Versalles mayor hermosura todavía. Contar que este palacio se encuentra en el suroeste de Paris en Versalles. Este palacio nos recuerda que hubo una época en la que el rey absolutista Luis XIV mandaba en Francia. Fue Luis XIII quien mandó construir el antiguo palacio que en un comienzo iba a ser un pequeño palacio pero que con la llegada de Luis XIV quiso ampliarlo para sentirse más poderoso y poder así. Mandó entonces al arquitecto Luis Le Van a que ampliara el antiguo palacio y lo hiciera mucho mayor de lo que era.

Una de las partes más populares e importantes del palacio de Versalles es su Sala de los Espejos ya que además de firmarse en ella el Tratado de Versalles es además una gran hermosura poder ver sus 76 metros de largo y sus 350 espejos. Realmente impresiona esta estancia del palacio.

Para poder visitar este palacio se podrá visitar del 4 de julio a 31 de octubre de 9 a 18 horas. A partir de noviembre hasta marzo de 9:30 a 17:30 horas. Respecto a los jardines podrán visitarlo de 7 de la mañana hasta el atardecer y así contemplar su hermosura. El precio de la entrada es de unos 15 euros y 10 en temporada baja. Merece la pena poder entrar a este gran palacio por un precio así ya que no todos los días vamos a poder hacerlo.